Entrevista a Antonia Portillo Rey: «La implicación de las familias en los Consejos Escolares es fundamental, pero sigue siendo insuficiente»
Antonia Portillo Rey, secretaria de la FAPA, nos ofrece una visión detallada sobre el funcionamiento de los Consejos Escolares y la importancia de la participación de las familias en la toma de decisiones dentro del sistema educativo.
¿Qué es un Consejo Escolar y cuál es su función dentro de un centro educativo?
Es un órgano colegiado donde están representados profesores, familias, personal del centro (dirección, administración y servicios) y un representante del ayuntamiento. Su función principal es ser un espacio de información y consulta sobre la programación y gestión del centro. Antes teníamos una mayor capacidad de decisión, pero con el tiempo hemos visto cómo nuestro peso ha disminuido. Ahora nos informan y podemos opinar, pero las decisiones importantes se toman en otros órganos. Las principales funciones del Consejo Escolar es aprobar y evaluar el Proyecto Educativo del centro; participar en la selección del director del centro; conocer y evaluar la marcha general del centro, y participar en la resolución de conflictos y en la imposición de medidas disciplinarias.
Además de los Consejos Escolares de los centros, ¿existen otros niveles de representación?
Sí, hay varios niveles. Está el Consejo Escolar Local, aunque muchos ayuntamientos no lo convocan con la regularidad que deberían. Luego está el Consejo Escolar Regional, donde participamos de manera más activa y donde se debaten cuestiones que afectan a toda la comunidad autónoma. Y, por último, el Consejo Escolar Estatal, que agrupa a todas las comunidades y donde se toman decisiones de ámbito nacional. En teoría, estos órganos garantizan la representación de las familias en todos los niveles, pero en la práctica, la capacidad de influencia es desigual y depende mucho del grado de implicación de cada administración.
Usted representa a la FAPA en el Consejo Escolar de Castilla-La Mancha. ¿Cuál es el papel de este órgano y qué competencias tiene?
Su funcionamiento se basa en comisiones de trabajo. Está la Comisión de Ordenación, que trata sobre legislación educativa y cambios normativos; la Comisión de Participación, donde las familias expresamos nuestras preocupaciones y propuestas; y la Mesa de Padres, que se reúne tres veces al año y sirve para recoger las inquietudes de las AMPAs a través de las federaciones y confederaciones, que son las convocadas a esta mesa de padres, y trasladarlas a la Administración. Todo lo que se discute en estas comisiones pasa a la Comisión Permanente y, finalmente, al Pleno del Consejo Escolar, donde se votan las propuestas legislativas.
¿Cuál es su labor específica dentro del Consejo Escolar Regional?
Escuchar, aportar y transmitir la información a la Junta Directiva de la FAPA. Participo activamente en la Comisión de Ordenación porque es donde se debaten cuestiones que afectan directamente a los centros y las familias, como la implantación de nuevas normativas. Además, colaboro en otras comisiones según la necesidad del momento.
Desde la FAPA, ¿cuáles son las principales preocupaciones que trasladan las familias a estos órganos de participación?
Nos encontramos con muchas dificultades para hacer valer nuestras propuestas. Un ejemplo muy claro es el calendario escolar. Hasta ahora, la propuesta suele venir ya pactada entre sindicatos y Administración, sin apenas margen de cambio. Este año, la Confederación Regional presentó una propuesta alternativa, demostrando que podemos tomar la iniciativa si actuamos con antelación. También nos preocupa mucho la falta de ayudas económicas a las federaciones y AMPAs desde 2020. Castilla-La Mancha es la única comunidad autónoma sin subvenciones para estas entidades, lo que limita muchísimo nuestra capacidad para realizar actividades o asesorar a las familias. Es una situación muy injusta porque, mientras en otras comunidades las Federaciones y AMPAs cuentan con apoyo económico, aquí dependemos únicamente de las cuotas de los socios, lo que deja a muchas asociaciones al borde de la desaparición. Además, la falta de personal en los centros sigue siendo una queja recurrente de las familias, especialmente en la atención a la diversidad. También trasladamos problemas que nos hacen llegar y que son detectados en el transporte escolar, comedores escolares, proponiendo que la educación también llegue a estos ámbitos, planteando por ejemplo menús equilibrados y sanos.
¿Con qué frecuencia se reúne el Consejo Escolar Regional y qué tipo de temas se suelen tratar?
Las comisiones de ordenación suelen reunirse una o dos veces al mes, dependiendo de los temas que haya en agenda. Las de participación tienen una frecuencia menor. Tras cada reunión de comisión, se convoca la Comisión Permanente para valorar mejoras y someterlas a votación en el Pleno. Se han tratado temas como la adaptación de la nueva ley de educación, la falta de recursos en la escuela rural, las convalidaciones de asignaturas para deportistas de élite o alumnos de conservatorios, e incluso cuestiones como el absentismo escolar. Un caso que nos preocupa especialmente es la dificultad que tienen muchas familias para conseguir plazas en comedores escolares. Hay colegios donde la demanda supera con creces la oferta y muchas familias se quedan fuera sin alternativas.
En su experiencia, ¿cree que las familias tienen suficiente voz en las decisiones educativas?
No, y es algo que vemos continuamente. Se nos escucha, pero las decisiones importantes ya vienen tomadas. Muchas veces el Consejo Escolar se usa para legitimar decisiones que ya estaban decididas de antemano. Además, la falta de implicación de las familias juega en nuestra contra. Hay pocos padres y madres dispuestos a participar activamente y eso hace que nuestra voz sea más débil. Si no estamos presentes, difícilmente podremos influir en las decisiones.
¿Qué estrategias está impulsando la FAPA para fomentar la participación de las AMPAs en estos órganos de representación?
Intentamos informar y motivar a las familias, pero es complicado. Cada vez cuesta más encontrar personas que quieran implicarse. La participación en una AMPA o en un Consejo Escolar requiere tiempo y organización, y muchas familias no pueden permitírselo o simplemente no ven los beneficios a corto plazo. Intentamos hacer charlas y reuniones para explicar la importancia de estar presentes en estos órganos, pero la realidad es que si no conseguimos reforzar el tejido asociativo, nuestro margen de actuación será cada vez menor.
Recientemente, la FAPA ha mantenido reuniones con la Delegación Provincial de Educación. ¿Cuáles han sido los temas clave y las demandas planteadas?
Uno de los principales temas ha sido la financiación de las federaciones y AMPAs. Llevamos desde 2020 sin recibir ayudas y eso nos obliga a sobrevivir solo con las cuotas de los socios. En otras comunidades autónomas sí hay subvenciones, pero aquí no hay ninguna previsión de que se recuperen. También hemos tratado el problema de la escolarización en determinadas zonas, donde la falta de plazas en algunos centros genera una gran desigualdad entre familias. Además, hemos trasladado la preocupación de muchas AMPAs sobre la escasez de recursos en programas de atención a la diversidad, como la falta de personal especializado para niños con necesidades educativas especiales. Otra demanda realizada es la necesidad de que la figura de un técnico sanitario (enfermeras/os) puedan realizar seguimientos, estudios y permanecer en los centros que así lo requieran. Nos encontramos con niños escolarizados con diversos problemas como diabetes, insuficiencias cardiacas y vemos importante que la figura del “sanitario” esté más cerca de los colegios, con designar a un enfermero/a de referencia no es suficiente en algunos centros escolares.
Cristina Prados Arroyo, vocal autonómica en CEAPAy también representante de la FAPA Ciudad Real, ha sido clave en la defensa de la educación pública y en la reivindicación de una mayor transparencia en la gestión de los recursos. Ha insistido mucho en la necesidad de que las familias tengamos más acceso a la información sobre cómo se toman las decisiones y en que se nos tenga en cuenta en procesos como la elaboración de los planes de convivencia en los centros. Los pasados 28 y 29 ambas participamos en IFEMA en Madrid, con motivo de la celebración de la feria de Educación Aula, en la entrega de premios anuales de CEAPA, compartiendo espacio con la ministra de Educación que nos alentó a seguir luchando por la escuela pública. Hemos participado además en la Asamblea Ordinaria de CEAPA, trasladando nuestras inquietudes a los compañeros de toda España y proponiendo que debemos incidir en impulsar la participación a todos los niveles entre otras cuestiones.
Por último, ¿qué mensaje le gustaría transmitir a las familias sobre la importancia de participar en los Consejos Escolares?
La educación de nuestros hijos e hijas no es solo cosa de los profesores y la Administración. Necesitamos que las familias nos impliquemos más. Si no participamos, otros decidirán por nosotros. Hay que entender que la educación es de todos y que, si realmente queremos mejorarla, debemos involucrarnos activamente en los Consejos Escolares y en las AMPAs.