Castilla-La Mancha celebra los 25 años del Consejo Escolar, con protagonismo de las familias en la participación educativa
El Gobierno de Castilla-La Mancha ha celebrado el 25º aniversario del Consejo Escolar regional, un órgano que, en palabras del consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor Noheda, “es garante del control social de las políticas educativas y la voz coral de la educación en Castilla-La Mancha”.
El acto conmemorativo, presidido por el consejero y celebrado en Toledo, reunió a los presidentes y presidentas que han formado parte del Consejo durante estos 25 años, junto a representantes de toda la comunidad educativa. Entre los asistentes estuvieron Maribel Sánchez Villar, presidenta de la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (FAPA) “Alfonso X El Sabio” de Ciudad Real, y Encarna Cuenca, presidenta del Consejo Escolar del Estado.
Durante su intervención, Amador Pastor destacó que Castilla-La Mancha “ha hecho de la participación una seña de identidad” y que el Consejo Escolar regional es el que cuenta con mayor representación de madres y padres del alumnado, en igualdad con la del profesorado. “Veinticinco años después, el Consejo sigue siendo una voz que no impone, sino que propone; que no divide, sino que une; y que no se cansa de dialogar, porque solo dialogando se aprende”, señaló el consejero.
El Consejo Escolar de Castilla-La Mancha, creado en 1999, es el máximo órgano de participación social en la enseñanza no universitaria. Su función es asesorar y emitir informes y propuestas sobre la planificación general de la enseñanza, las normativas educativas y otros asuntos de interés para la comunidad escolar. En él están representados todos los sectores del ámbito educativo: profesorado, alumnado, familias, sindicatos, entidades locales y administración.
La presidenta de la FAPA Ciudad Real, Maribel Sánchez Villar, destacó la importancia de este aniversario como una oportunidad para reafirmar el papel de las familias en la construcción de una educación pública de calidad, participativa e inclusiva. “Las familias debemos seguir siendo parte del diálogo educativo, porque la educación se construye entre todos”, subrayó.
Por su parte, Encarna Cuenca, presidenta del Consejo Escolar del Estado, puso en valor la trayectoria del Consejo Escolar castellano-manchego, “referente por su equilibrio y compromiso con la participación real de todos los sectores de la comunidad educativa”.




