En el acto de apertura de las jornadas intervino, además del alcalde de Pedro Muñoz, Ángel Exojo, Pedro Torres, asesor de la Delegación de Educación, y Maribel Sánchez Villar, presidenta de la Federación. El alcalde de la localidad, agradeció que sea Pedro Muñoz el lugar elegido para estar jornadas por tercer año consecutivo, y reiteró el ofrecimiento hecho a la FAPA de Ciudad Real, y a las asociaciones de Padres de Pedro Muñoz, para institucionalizar estas jornadas, de manera que se conviertan en un punto de referencia para toda la comarca. Exojo destacó la importancia de desarrollar jornadas como ésta para mejorar el sistema educativo en un contexto donde la violencia o la falta de respeto están a la orden del día. La clave, según el alcalde, parece estar en el diálogo entre padres e hijos para mejorar las relaciones entre generaciones. “El problema nos afecta a todos y todos estamos implicados en la búsqueda de soluciones para mejorar el sistema. La unión de las distintas fuerzas de la comunidad educativa ha hecho que se consigan importantes objetivos. Hoy por hoy podemos estar orgullosos del Pacto por la Educación de hace unos años que ha permitido avances en materia de las infraestructuras necesarias para mejorar el sistema educativo”.
Por su parte, Maribel Sánchez Villar, agradeció el trabajo de las asociaciones de madres y padres de alumnos de la provincia, y el interés por participar en todas y cada una de las actividades organizadas desde la Federación , señal inequívoca de que realmente los padres y madres están interesados en participar en el proceso educativo de sus hijos. Pedro Torres volvió a reiterar el apoyo de la Delegación de Educación a todas las actividades organizadas desde la Federación y que redunden en beneficio de los alumnos en última instancia.
Ponente
Virginia Molina Maruenda, pedagoga de CEAPA fue la encargada de moderar la jornada, y mostró su satisfacción por hacerlo en primer lugar, por su desarrollo profesional y en segundo lugar por que ve a la gente interesada en dar a luz a esa situación educativa.
Molina centró su intervención en los procesos de socialización. “Socializar es preparar para la vida”. El niño aprende por imitación y tiene un referente en los padres. Adaptabilidad y afectividad son, por tanto, las claves en el proceso de socialización. Después interacciona el ambiente en que se desarrolle el niño. A lo largo del desarrollo de la persona hay una interacción, y unas necesidades físicas y psíquicas; hay que alimentar al chaval, pero también darle unos valores, integrarle en la sociedad, “darle un yo individual y un yo social”. Los niños y niñas necesitan tener sus necesidades cubiertas, y una de ellas es la seguridad psicológica. Lo primero que necesitan es confianza, un entorno familiar donde estén confiados y para ello necesitan afecto, respeto y seguridad.